El ideólogo del movimiento antiglobalización, ex director de Le Monde Diplomatique y fundador de ATTAC, Bernard Cassen y el portavoz de Democracia Real Ya, CarlosParedes, han participado hoy en el Foro Social del Rototom en el debate De la crisis sin fin a otro mundo posible que, moderado por el periodista Carlos Carnicero, ha analizado las características de la crisis y las posibles alternativas o soluciones a abordar.
Cassen comenzó señalando que nunca en la historia se ha vivido sin crisis -cuyas máximas expresiones fueron las guerras-, pero que la crisis que vivimos hoy tiene tres aspectos inéditos. El primero de ellos es la simultaneidad de los desequilibrios: financieros, económicos, alimentarios, agrícolas, energéticos… Esta situación, según el fundador de ATTAC, no es casual sino que responde al sistema neoliberal y a la globalización. El segundo aspecto es la impotencia de los gobiernos y las instituciones ante los mercados. “Esta impotencia es un espectáculo humillante para los gobiernos y devastador para la democracia”, añadió Cassen al respecto. Y, finalmente, la organización de los ciudadanos al margen de las estructuras tradicionales, reclamando la participación a través de las ocupaciones masivas del espacio público.
Tanto Cassen como Paredes han coincidido en que lograr la democracia real, la participación directa de los ciudadanos con mecanismos electorales, es un desafío urgente para -en palabras de Cassen- “eliminar la dictadura de las finanzas, que está arrastrando a los pueblos a una tumba común”.
Antes, el debate El compromiso del teatro, el azote del poder había provocado una interesante y constructiva discusión en torno al concepto de “teatro popular” y las subvenciones públicas al sector teatral entre los intervinientes, los conocidos dramaturgos valencianos Xavi Castillo (Pot de Plom), Chema Cardeña (Arden) y Pedro Mongalbán (de la obra Zero Responsables), bien espoleados por el moderador, el director de la revista Artez, Carlos Gil Zamora. Castillo y Cardeña, además, explicaron diversos episodios de “auténtica censura” en multitud de localidades de la Comunidad Valenciana que han sufrido o sufren por hacer teatro crítico o satírico que ataca a los responsables públicos, lo que en el caso del actor de Alcoi -según aseguró- le ha llevado a “prescindir absolutamente de las subvenciones públicas”, de forma voluntaria.